¡Larga vida a los “ugly foods”!

¡Larga vida a los “ugly foods”!

¡Atrevámonos a dar el vuelco definitivo al despilfarro!

Odiamos tirar comida. No podemos con ello, lo llevamos grabado a fuego en lo más profundo de nuestro corazón. "La comida no se tira, las sobras se congelan, compra lo que vayas a comer," nos repetían nuestras madres. Pura sabiduría.

Pero…

¿Qué pasa con esas frutas y verduras que caen en desgracia por feas, por ser raras o tener pequeñas deformidades? ¿Esas zanahorias retorcidas, esos pimientos extraños, esas manzanas grotescas o patatas "alien" que, si le echas mucha imaginación, a veces hacen gracia por sus formas divertidas?

La respuesta es que los que no pasan el casting de belleza, los que nos son estéticamente agradables a la vista, se tiran.

Sobre todo las grandes cadenas, que sólo exhiben aquellos vegetales seleccionados para que entren por los ojos y a los que vinculamos expectativas de sabores suculentos.

En España, las cifras son espectaculares: llegamos a más de tres millones de toneladas anuales de alimentos desperdiciados (según la Asociación de Empresas de Gran Consumo).

En Francia y en Estados Unidos, estas frutas y verduras discriminadas y prejuzgadas por su fealdad, suelen estar a un precio 30% más barato que el de sus primos más bellos y agraciados. El éxito de ventas es total.

Este año estará muy presente en Madrid Fusión 2018 el desperdicio alimentario, una lacra que cuesta mucho combatir. Una llamada a la conciencia, una reflexión para analizar pautas de consumo y descubrir proyectos tan inspiradores como la empresa social Espigoladors que recolecta frutas y verduras poco o nada estéticas para donarlas a comedores sociales, y fabrica mermeladas, patés y salsas, bajo la marca Im-Perfect, con excedentes de cosechas.

En menos de tres años han rescatado 383 toneladas de alimentos, que han servido para ofrecer 1.212.183 raciones de 300 gramos cada una. Además de ayudar a familias necesitadas, han contribuido a cuidar el medio ambiente con el ahorro de 246 millones de litros de agua y 96 toneladas de dióxido de carbono.

Por eso, quizá cada vez más gente guapa come frutas y verduras feas, conscientes de reducir el despilfarro alimentario dando una segunda oportunidad a la fealdad. Porque la imperfección no está en ellas, sino en los ojos que las observan.

Y tú… ¿cómo las miras?

#REALEMF18 #CocinaConConciencia #LaComidaNoSeTira #Imperfet

Autor : Blanca Presa©

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