El poder de las propinas digitales

El poder de las propinas digitales

Después de leer las críticas en Trip Advisor y cotillear por encima las fotos en Instagram decidimos reservar vía on line en ese restaurante. "Restaurante muy de moda, decoración espectacular, de gente guapa y comida original pero cara. Servicio mejorable." De las 1.500 opiniones en Trip, el 77% era excelente o muy bueno. ¿Probamos?

Pues allí fuimos, dispuestas a celebrar un "San queremos porque podemos." El local era precioso y nada más llegar la comida empezamos (formaba parte de nuestro ritual) a hacer fotos de la carne de ternera (muy sabrosa y tierna) y del pollo a la capoira (igualmente rico y jugoso) acompañado por unas verduras al wok exquisitas. Hasta ahí todo muy bien.

Desde el primer momento, deseábamos compartir nuestra experiencia gastronómica en las Redes Sociales.¿Por qué?¿Por postureo? Nooo, por solidaridad, por agradecimiento, sencillamente deseábamos nutrir la Red para ayudar a otros a elegir un nuevo restaurante como nos habían ayudado a nosotros.

Pero el restaurante tuvo un fallo terrible que nos obligó a que no pudiéramos recomendarlo. Nos echaron de la mesa a las 22h. sin dejarnos ni acabar los cafés. Habíamos reservado a las 20h. hacía más de 2 meses, y en ningún momento nos avisaron durante la reserva que tendríamos que dejar la mesa a las 22h. en cuyo caso, obviamente, no hubiéramos reservado. Se lo explicamos y aún así nos echaron y ni tan siquiera pidieron disculpas. En definitiva, servicio terrible.

El restaurante pensó que nuestro enfado no tendría más consecuencias. Pero los vínculos entre restaurantes y comensales no concluyen cuando abandonamos el local. Lo presencial se transforma y los clientes lo son antes de llegar a un local y después de pagar la cuenta.

Por supuesto que no dejamos propina (física). Pero sí dejamos una propina digital subiendo a Trip Advisor nuestra nefasta experiencia. Lástima, podían habernos convertido en los mejores vendedores y prescriptores de su negocio, habernos puesto de su parte, pero no lo hicieron. Es el poder de prescripción de las Redes Sociales, el boca a boca de toda la vida que ahora discurre por otros canales. Los comentarios que antes incidían en amigos y familia ahora pueden alcanzar difusión mundial.

Lo explica muy bien Diego Coqillat que estará presente en Madrid Fusión 2018. "Una gran propina no pasa por dejar varios euros en la mesa. Si yo fuera hostelero no me interesaría que tú como crítico después de pagar dejases una cantidad de dinero. Preferiría mil veces un comentario positivo por la influencia que tiene. Sería la mejor propina." Asegura Coqillat.


Diego Coquillat es especialista en la transformación digital de los restaurantes y estará en Madrid Fusión 2018 como ponente.

#MF18 #Gastronomia #Restaurantes #TrasnformacionDigital 

Autor : Blanca Presa©

LOLOFELICIDAD. El paraíso de los polos artesanos.
¡Larga vida a los “ugly foods”!